HÀBITOS DE VIDA SALUDABLES.
HÁBITOS ALIMENTARIOS.
Se pueden definir como los hábitos adquiridos a lo largo de la vida que influyen en nuestra
alimentación. Llevar una dieta equilibrada, variada y suficiente acompañada de la práctica de
ejercicio físico es la fórmula perfecta para estar sanos. Una dieta variada debe incluir alimentos
de todos los grupos y en cantidades suficientes para cubrir nuestras necesidades energéticas
y nutritivas. Con esta guía aprenderemos lo que es una dieta sana y la importancia de hacer
ejercicio físico.
Importancia
de los hábitos
alimentarios
saludables. Para mantenernos sanos y
fuertes, es muy importante
llevar una alimentación adecuada.
No sólo es importante
la cantidad de alimentos
que comemos, sino también
su calidad, ya que ambas influyen en el mantenimiento
adecuado de nuestra salud.
Por eso es necesario saber
qué nos aporta cada alimento,
para así saber elegir un plato o
menú más saludable.
¿Cómo es una dieta sana?
La comida que comemos a lo largo del día debe estar distribuida en cinco tomas:
• Desayuno
El desayuno es muy importante, ya que nos proporciona
la energía que necesitamos para realizar nuestras actividades
a lo largo de la mañana y el resto del día. Entre sus beneficios están: asegura la ingesta adecuada de nutrientes;
ayuda regular el peso ya que evita el picoteo a lo largo de
la mañana; mejora el rendimiento físico y mental. Un buen
desayuno debería incluir: leche o yogur, cereales, tostadas
o galletas y fruta o zumo.
• Media mañana
A media mañana se recomienda una merienda, para coger
fuerzas hasta la comida. Cómete un bocadillo, una fruta o yogurt
• Comida
La comida es la segunda toma mas imp.ortante, generalmente
consta de un primer plato de pasta, arroz o
verduras; un segundo que puede ser carne, pescado o
huevo y el postre a elegir entre fruta o yogur. La comida
siempre la podemos acompañar con pan.
• Merienda
Por la tarde, no te olvides de la merienda: bocata, zumo,
batido, galletas o fruta.
• Cena
Por la noche no te acuestes sin cenar. La cena es parecida
a la comida, pero un poco más ligera. Aprovecha y elige
pescado, pollo o tortilla. Si tienes hambre antes de dormir,
tómate un vaso de leche.
Los cereales y féculas:
La base de nuestra alimentación
Los cereales y féculas deben ser la base de nuestra alimentación. Son alimentos pobres en grasas,
aportan una cantidad reducida de proteínas y son ricos en fibra, vitaminas y minerales. Se componen primordialmente de carbohidratos, los cuales son la principal fuente de energía de nuestro cuerpo.
Existen dos tipos de carbohidratos, los complejos presentes en alimentos como los cereales,
patatas; y los simples como el azúcar. En nuestra dieta deben existir un predominio de carbohidratos
complejos, dado que aportan, además, vitaminas, minerales y fibra.
Carnes, lácteos, pescado y huevos:
Los formadores
Este grupo de alimentos es la principal fuente de proteínas de nuestro cuerpo. Las proteínas, al
igual que las grasas y los hidratos de carbono, es un macro-nutriente imprescindible. Además de
aportar energía, las proteínas llevan a cabo las funciones de reparación y/o formación de tejido
(uñas, pelo, piel, músculos, etc).
Las proteínas están compuestas por moléculas más pequeñas, llamadas aminoácidos. Existen dos
tipos de aminoácidos, dependiendo de las funciones que realizan en nuestro cuerpo:
• Aminoácidos esenciales: el cuerpo no los puede producir y se obtienen exclusivamente del
consumo de alimentos. Ejemplo de alimentos ricos en aminoácidos esenciales son la leche, el
queso, los huevos, ciertas carnes, las verduras y las nueces.
• Aminoácidos no esenciales: son producidos por el cuerpo a partir de los aminoácidos esenciales
o del proceso de digestión de las proteínas.
Grasas o lípidos:
Mejor con moderación
Las grasas son nutrientes esenciales en la dieta, pero su consumo
debe ser moderado. Es importante incluirlas en la dieta
porque:
• Son excelente fuente de energía. Un gramo de grasa aporta
9 calorías, mientras que los carbohidratos y proteínas
proporcionan 4 calorías por gramo.
• De las grasas se obtienen los ácidos grasos que el cuerpo
no es capaz de elaborar o sintetizar.
• Las grasas trasportan a través del cuerpo las vitaminas
A, D y E.
• Contribuyen al buen sabor de los alimentos.
El Agua:
Indispensable para la vida.
El agua representa el componente principal del cuerpo humano,
constituyendo entre el 50 – 70% del peso corporal.
Mantener una hidratación adecuada es imprescindible si
queremos mantener la salud física y mental. La deshidratación,
por el contrario, nos lleva de inmediato a advertir desajustes
en el desempeño de nuestras funciones y, por extensión,
compromete el mantenimiento de nuestra salud.
Nuestro cuerpo obtiene el agua que necesita a través de
tres fuentes: el agua de bebida –de manantial, mineral o de
grifo; otras bebidas (se incluyen zumos, café, infusiones, té
y refrescos) y el agua que contienen los alimentos. Aunque
no se tienen recomendaciones definitivas de la cantidad de
líquidos que debe ingerir una persona, de forma orientativa
se establece, para la población general sana y en condiciones
normales, consumir como mínimo 1,5 a 2 litros día, aunque
algunos autores recomiendan de 2.5 a 3 litros / día.
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